Postulamos el desarrollo de un sindicalismo fundado en la SOLIDARIDAD ACTIVA Y MILITANTE, que, además de las funciones específicamente gremiales, cubra aspectos de la acción social y mutual para beneficio del trabajador y su núcleo familiar.
Planteamos la CAPACITACIÓN PERMANENTE del trabajador de modo que todo avance tecnológico constituya una mejor oportunidad para su crecimiento profesional y personal; y nunca un instrumento de explotación o marginamiento del factor humano.
Creemos en la necesidad de que las organizaciones sindicales cuenten con recursos propios y suficientes para mantener y acrecentar el patrimonio común y realizar la función gremial y social sin exponer a coacciones por parte de los empleadores, el Estado o cualquier otro factor ajeno a la voluntad de sus afiliados y cuerpos orgánicos.
Aspiramos a un continuo perfeccionamiento de las leyes que ordenan el funcionamiento de las organizaciones sindicales y postulamos un orden constitucional que reconozca explícitamente los DERECHOS DEL TRABAJADOR.
Propugnamos la jerarquización de los cuadros intermedios de la organización sindical, entendiendo que la vocación gremial debe ser reconocida y estimulada como la vía natural de asegurar la renovación de los cuadros de conducción y de fortalecer el espíritu de cuerpo y la solidaridad militante.